Excursiones desde Río de Janeiro

Cristo Redentor

Río de Janeiro es una de las ciudades más famosas de América y como los brasileros son gente fundamentalmente divertida, aquí hay muchas atracciones, tanto culturales como naturales. Empezando por la ciudad entonces el city-tour puede debe incluir la Catedral Metropolitana, primero. Es un edificio moderno de forma cónica del año 1976 con enormes vitrales que tiene capacidad para 20.000 feligreses. Otro edificio de arquitectura hermosa es el Jockey Club, y lo mismo podemos decir del Teatro Municipal. Además, y si de naturaleza se trata, está el Jardín Botánico construido en 1808 con nenúfares, palmeras, orquídeas, bromelias, lirios y mucha vegetación subtropical.

Otro sitio que debemos visitar es el famoso estadio de fútbol Maracaná, un estadio enorme con capacidad para 100.000 personas que además suele ser escenario de los grandes artistas internacionales de la música. El Sambódromo también merece una visita, es el sitio por donde desfilan las carrozas durante el carnaval y allí podemos ver una amplia exhibición de atuendos e incluso probarnos algunos y tomarnos buenas y divertidas fotos.

Pero lo cierto es que el cielo de Río brilla con la presencia del Monte Corcovado, la postal más típica y conocida de la ciudad. El monte se alza a 709 metros sobre la Bahía de Guanabara y tiene la estatua más enorme y famosa: el Cristo Redentor (1931) La vista desde aquí arriba es simplemente fabulosa. Hacia el norte vemos vemos el estadio Maracaná y enfrente la isla Pan de Azúcar. Se accede mediante un par de funiculares (salen cada 30 minutos), que nos llevan a 396 metros de altura. Lo mejor es subir un día soleado durante el atardecer para ver cómo se encienden las luces de la enorme ciudad. Olvidaos de querer hacerlo los días con muchas nubes o lluvia, es una triste perdida de tiempo, os lo digo por experiencia.

El Pan de Azúcar es junto con el Cristo otro de los elementos significativos de Río. Es un morro de 575 metros al que se accede por teleférico, en distintos tramos, y del que se tiene excelentes vistas panorámicas. El caso es que si tenemos poco tiempo en Río y hay que optar las vistas desde el Pan de Azúcar son mejores que desde el Corcovado.

Por lo demás, podemos dedicarle un poco de tiempo a la Foresta da Tijuca, un parque nacional de 120 km2 que es lo único que queda de la selva que rodeaba Río y donde podremos ver bosques exhuberantes, cataratas, muchos pájaros, iguanas y monos que se cruzan por los caminos escarpados. Hay cuevas, miradores y lagos, y realmente es muy cerca de la ciudad pues está a apenas 15 minutos desde Copacabana. Por último, si queremos practicar parapente debemos ir a la montaña Piedra Bonita, si nos gusta la adrenalina de los ríos rápidos está el río Paraibuna, si nos gusta el buceo conviene acercarse hasta Isla Rasa con su viejo faro y si queremos ver edifcios coloniales, nada de coches, bonitas playas y poco glamour pero mucha paz, está Ilha da Paquetá.

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Categorias: Rio de Janeiro


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