Guia de Viaje a Praga

Praga

Es curioso. He empezado este blog sobre guias de viajes hablando de Venecia, Salzburgo y ahora Praga. Supongo que las tres tienen algo en común: su romanticismo. Ambas me parecen ciudades muy románticas, y además, Praga y Venecia comparten algo en común: la nostalgia que desprenden. Quizás porque son ciudades antiguas, porque parecen ancladas en un pasado histórico de cuando eran grandes ciudades señoriales.

Ese es el encanto de Praga. Eso es lo que hace que año tras año la ciudad se llene de turistas, y que la mayoría de ellos piensen que alguna vez les gustaría volver. Praga hay que vivirla paseándola; hay que recorrer sus calles antiguas dejándose llevar por el sonido ambiente, por la música que en la tarde aparece de algunas iglesias, tan habituadas a los conciertos de música clásica o a los cantos corales. Hay que sentir el espíritu bohemio del puente de Carlos IV, su verdadero corazón, allí donde se reúnen cada día, pintores, vendedores ambulantes, violinistas, contrabajistas, trompetistas, titiriteros y las profesiones más diversas atadas al mundo del espectáculo que podamos imaginar.

El puente de Carlos IV, con esa belleza de que le dotan sus muchas estatuas, es la arteria de la ciudad, y como tal, es la que la dota de esa vida tan especial. Serán bastantes veces las que crucemos en nuestro viaje ese puente para ir de Malà Stranà al casco histórico o viceversa. Serán muchas las que nos pida el cuerpo volver a pasar por allí, y mirar desde sus pasarelas las curvas que el río Moldava da en su recorrido a través de Praga.

Pero comencemos precisamente con ese recorrido por la ciudad, y lo haremos partiendo hacia uno y otro lado del Puente.

— VISITAS

STARE MESTO: LA CIUDAD VIEJA

Atravesando el puente en dirección a la Ciudad Vieja, daremos con la parte más bella y bucólica de la ciudad. Su plaza, sin ser demasiado grande, es una de las más bellas que he visto. Dirigiéndonos hacia la Plaza, nuestro primer encuentro será con el Ayuntamiento de la Ciudad Vieja. Será nuestra primera gran fotografía, sin duda alguna, ya que es la estampa más típica de la ciudad junto con el puente. El Ayuntamiento es famoso por su Torre, y en ella, por su Reloj Astronómico, el cual en cada hora, congrega delante a multitud de visitantes dispuestos a ver los graciosos muñequitos aparecer para tocas una graciosa melodía. Os recomiendo que no dejéis de subir a la Torre del Ayuntamiento para obetener unas bellas vistas de la plaza y de Praga.

La Plaza de la Ciudad Vieja es muy vital. Veréis que durante el día se congrega allí mucha gente joven, y que hay algunas terrazas donde poder tomar la típica cerveza. Sin embargo, los edificios que flanquean la misma son todos muy antiguos y ricos en decoración. A la izquierda está la Iglesia de San Nicolás, con una impresionante fachada barroca, y tres cúpulas redondeadas muy características, de mayor tamaño la central. En el centro de la plaza está el monumento a Jan Huus, un reformador religioso que fue de vital importancia en la Historia de la ciudad. Enfrente se sitúa el Palacio Golz-Kinsky, un bellísimo palacio de estilo rococó, que ahora se ha transformando en galería de arte. A su lado, sobresaliendo por encima de las casas, destacan las características agujas góticas de las torres de la iglesia de Nuestra Señora de Tyn, otra de las estampas más conocidas de la ciudad, cuya entrada está bajo las arcadas que tendréis delante. En el lateral de la plaza tampoco debéis perderos la fachada de la Casa Storch, rica y profusamente decorada con figuras de San Wenceslao a caballo. Justo en la fachada de al lado, hay otra con un carnero de piedra del siglo XVI, y un poco más allá, la Casa del Unicornio Dorado. La verdad es que todo este lateral sur tiene las fachadas decoradas, así que no dejéis de admirarlas todas.

Os recomiendo que toméis la calle Celetná, situada en una esquina de la plaza, que distinguiréis perfectamente, puesto que desde ella se ve al final la Torre de la Pólvora, de estilo gótico. Podéis realizar un recorrido por las calles circundantes para acabar de nuevo en la Plaza Vieja. Os podría recomendar, si váis con tiempo, que os acerquéis a la Iglesia de Santiago para ver la Piedad que hay allí, tallada en madera y del siglo XVI. Está en la calle Jakubská, no demasiado lejos de la Torre de la Pólvora.

EL BARRIO JUDIO

Entrad por la calle que está junto a la Iglesia de San Nicolás en la plaza Vieja. estaréis entrando al Barrio Judío Josefov. Es un barrio tranquilo, muy solitario. Allí parece que los turistas no suelen acudir. Realmente no tiene demasiado que ver salvo el cementerio judío, que es impresionante, casi fantasmagórico, me atrevería a decir. Dáos un paseo por el barrio en dirección al río pues el cementerio está frente por frente. En él hay miles de lápidas que están amontonadas unas sobre las otras, muchas abandonadas y caídas, lo que contribuye a ese aspecto tan espectral. En los alrededores están la Sinagoga Alta con preciosas bóvedas renacentistas, y la Sinagoga Staronova, la más conocida, en estilo gótico.

LA CIUDAD NUEVA: NOVE MESTO

Os recomiendo que toméis el metro. Andando os puede llevar una media hora o tres cuartos, de modo que si queréis abreviar para no volver a pasar por los mismos sitios, es mejor que toméis algún medio de transporte y en 10 minutos estaréis allí. Eso sí, bajaros en la parada más cercana a la Plaza San Wenceslao, pues será vuestro centro neurálgico para visitar esta zona.

En un extremo de la Avenida está el bellísimo Museo Nacional. No dejéis de ver la monumental escalinata que hay en su interior. Frente al Museo, dominando la plaza, está la estatua ecuestre de San Wenceslao. Un paseo por la avenida os mostrará toda una fila de edificios ricamente decorados en estilos renacentistas y sobre todo, art noveau, como la fachada del Hotel Europa, del año 1906. Casi enfrente está la Casa Wiehl, con una fachada neorrenacentista muy colorida

PUENTE DE CARLOS IV

Hemso de volver al puente porque esta vez nos dirigiremos al lado opuesto de la ciudad, hacia Mala Straná. Pero antes, vamos a detenernos un poco en el puente. Para empezar, hemos de visitar la Torre del Puente de la Ciudad Vieja, una magnífica torre de estilo gótico que data de finales del siglo XIV. Subid a su mirador, situado en la galería de la primera planta, desde donde obtendréis unas preciosas vistas. Una vez en el Puente, deteneos en sus características esculturas dedicadas cada una de ellas a Santos. La verdad es que son preciosas y tienen una representatividad impresionante. Quiero destacaros, en el centro, la imagen de la Crucifixión, que es del año 1629. Fue la primera figura que se puso, y durante 200 años permaneció sólo en el Puente. Al final del Puente, ya al otro lado, está la Torre del Puente de Mala Straná, bajo cuya arcada accederemos a este barrio de la ciudad.

MALA STRANA

Os recomiendo un tranquilo paseo por este barrio. Es bastante tranquilo y además en él encontraréis buenos sitios para comer. Recorred las calles, pero dirigíos a la parte alta, en dirección al Castillo de Praga, el cual tendréis casi siempre a la vista, porque lo domina desde las alturas.

El Castillo de Praga es abrumador, la verdad. Tras cruzar el primer patio os daréis cuenta de su grandeza y belleza. Mezcla varios estilos dependiendo de la zona en la que nos encontremos. Por ejemplo, en el segundo patio se encuentra la Galería de pinturas del castillo, donde hay obras renacentistas y barrocas. Allí se encuentra actualmente el despacho del Presidente de la República. Tras atravesarlo bajo sus arcadas desembocaremos en un impresionante espacio abierta en el que nos daremos de frente con la magnífica Catedral gótica de Praga, la Catedral de San Vito. Admirad el rosetón frontal que tiene, porque es soberbio con la recreación que hace de escenas bíblicas. Mirad hacia el cielo y veréis sus altísimos pináculos de las torres frontales. y, una vez dentro, visitad la tumba de San Wenceslao, decorada con piedras semipreciosas.

Pasando junto a la Catedral nos encontraremos con el Palacio Real y,enfrente, el Convento de San Jorge. Finalmente, y adentrándonos por una cellecita, desembocaremos en el Callejón del Oro formado por casitas multicolores que fueron propiedad, en tiempos, de los guardas y artilleros del castillo, y que hoy sirven de hogar a muchos artesanos.

Todas éstas que os he descrito son las visitas básicas que podréis realizar en una escapada de fin de semana. Indudablemente la ciudad tiene mucho más por ver, e incluso si salís a las afueras, no deberíais dejar de visitar el Palacio Troja.

— VIDA NOCTURNA

En Centroeuropa olvidaos del ambiente nocturno que tenemos en España. La verdad es que a partir de las 8 de la tarde, o incluso antes, la ciudad comienza a quedarse vacía. Sobre esa hora impresiona pasar por el Puente de Carlos que a la luz del día aparece ten vital, y sin embargo, anocheciendo, se convierte en un paseo casi a solas. Eso sí, probad a hacerlo, porque podréis disfrutarlo sin los bullicios del día.

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— VIDEO DE PRAGA

— ALOJAMIENTO

  • Aquí os dejo una relación de alojamientos en la capital checa: Hoteles en Praga

— RECOMENDACIONES

– Lleváos ropa de abrigo y un paraguas. Da igual la época. El tiempo es muy cambiante allí, y la llovizna es muy frecuente, por lo que hay que ir preparados.

– Calzado cómodo. Aunque eso es habitual en casi cualquier viaje, en Praga las calles son empedradas y cansan bastante. Además, es una ciudad que se presta a pasearla.

– Visitad la pequeña isla que hay en el Moldava, a la que se accede desde la Ciudad Nueva. Está repleta de parquecitos y es muy agradable y vistosa.

– Por supuesto, no dejéis de tomaros en la Plaza de la Ciudad Vieja una cerveza y una típica salchicha alemana. Allí le dicen Klobasy (salchicha a la parrilla) y Párky (nuestro “perrito caliente”).

– Tampoco dejéis de tomar el Goulash, que aunque es un plato húngaro, quizás por su cercanía, aquí lo hacen muy bueno. De todos modos, os advierto, que en general la cocina checa es muy pobre, y acabaréis comiendo en una pizzería si estáis más de dos días.

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Categorias: Guia de viajes, Praga


Comentarios (4)

  1. jordi sinobas gutierrez dice:

    somos un matrimonio que vamos a pasar 3 dias en praga,nos alojamos en un hotel a 10 minutos del centro, se llama barcelo praha, los metros para volver al hotel son semejantes a los de aqui? ho cierran màs temprano.gracias. alguna recomendación màs.un saludo y muchas gracias.

  2. Javier Gomez dice:

    Buenos días, Jordi:

    Las unidades de medida allí son las mismas de España, sí: o sea, en metros. Las tiendas suelen cerrar a las 18 h. En cuanto a los horarios para comer, tened en cuenta que allí se come antes que en España, de modo que al mediodía, a partir de las 3 de la tarde ya os resultará difícil encontrar un sitio para almorzar (lo mejor es entre 13 y 14 h.), mientras que por la noche, a partir de las 22 h. también resulta difícil. Lo mejor es entre 20 y 21 h.

    Saludos

  3. zaira dice:

    Hola buenas noches:
    Somos una pareja que queremos viajar una semana en septiembre a Praga y queremos saber que tal esta el hotel ese que comentan barcelo praha ya que tiene una buena oferta, tambien si seis dias de visita seran necesarios ya que queremos ver tambien la cuidad balneario a las afueras, tambien preguntar si saben si es necesario llevar la tarjeta sanitaria europea, gracias.
    Un saludo zaira.

  4. Javier Gomez dice:

    Hola, Zaira:

    La cadena Barceló a mí, particularmente, siempre me ha ofrecido buenas garantías. No obstante, ten en cuenta que en en Praga, por regla general, un 4 estrellas viene a ser como un 3 estrellas español.

    Este hotel que me dices, si acaso, el mayor inconveniente es que está un poco alejado del centro, aunque en metro llegarás bien.

    6 días son suficientes para visitar Praga y el balneario que dices, no te preocupes. Incluso tendrás tiempo para algún otro sitio. Si puedes y te sobra algún día, te recomiendo visitar la localidad de Cesky Krumlov, que es encantadora.

    En cuanto a la tarjeta sanitaria europea, sí, es conveniente llevarla para evitar problemas.

    Saludos.

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