Guia de viajes de Salzburgo

Salzburgo

Salzburgo posee un encanto natural propio otorgado por su magnífica y bella localización a orillas del río de su mismo nombre, y rodeada por unos maravillosos paisajes alpinos. Pero también su rica Historia, y la elegancia señorial de su casco urbano, la convierten en una joya que Austria muestra orgullosamente a los miles de turistas que anualmente van a visitarla.

Viena, Salzburgo e Inssbruck se convierten en las ciudades más visitadas del país, pero yo os recomiendo que incluso la separéis de las otras dos para visitarla tranquilamente y disfrutarla como realmente se merecen, porque a pesar de tratarse de una ciudad no excesivamente grande, tiene mucho y variado por conocer, tanto dentro de su corazón urbano, como en excursiones a los alrededores.

Una escapada de fin de semana puede ser suficiente para conocer Salzburgo capital, pero os recomiendo unos 5 días para conocer además sus alrededores disfrutándolo como la ciudad se merece, con pausa y sin prisas, y es que las magníficas comunicaciones que tiene nos permitirán alcanzar otros sitios bellísimos que se encuentran a no mucha distancia de la ciudad.

Pero primero vamos a recorrer la ciudad, a conocerla, a gozar con un pasado que aún pervive en el presente en cada una de sus mansiones señoriales, en sus iglesias y palacios, y en gran cantidad de plazas que se conectan unas a otras sucesivamente, hasta hacerla aparecer como una ciudad perfectamente enmaquetada y organizada. Ver Salzburgo es escuchar música de vals pues Mozart está presente en el espíritu de la ciudad.

Visitas en Salzburgo

Mozartplatz: es la plaza con más vida de la ciudad. En ella, una estatua de Mozart parace estar presente en la vida diaria de la ciudad. Es una plaza abierta, muy alegre, y con algunos bares y restaurantes con terraza propia a la plaza en la que podréis disfrutar de una buena cerveza mientras escucháis los acordes de la incesante música clásica que suena por toda Salzburgo.

Residenzplatz: es la plaza siguiente, conectada a la de Mozart por pequeñas callejas. Una plaza barroca en la que se comienza a respirar mejor el aire señorial de Salzburgo. A la izquierda de la plaza está la Glockenspiel, una torre carrillón que es muy popular allí, y que está situada sobre el Neubau, un palacio barroco que es sede del Gobierno. A determinadas horas del día, podréis escuchar la relajante melodía de sus 35 campanas tocando parsimoniosamente. Esta plaza data del año 1600, y se construyó, en principio, para albergar en ella las mansiones de los príncipes-obispos que por aquel entonces regían la región. Hoy día, podéis visitar allí la Residenzgalerie, un museo de arte flamenco.

Domplatz. Seguimos con las plazas señoriales, y la siguiente es la de la Catedral, la Dom, como dicen allí. Esta catedral data del siglo XVII, aunque anteriormente había una catedral románica-gótica que fue destruida en el incendio del año 1598. Las cuatro estatuas que hay frente a la catedral, son las de San Ruperto y San Virgilio, fundadores de la iglesia en Salzburgo, y las de San Pedro y San Pablo. Sobre ellas, están representados los cuatro evangelistas, y por último, Jesucristo. Os recomiendo que acudáis a alguno de los muchos ocnciertos de música clásica que se celebra en su interior. Yo particularmente asistí a uno de música coral, y resultó precioso.

Kapitelplatz: es la plaza paralela a la de la Dom, y allí podréis visitar el cementerio de San Pedro, donde están algunos personajes ilustres de la Historia de la ciudad. Junto a él, están las catacumbas. Al lado se encuentra también la iglesia más llamativa y de más lujo de Salzburgo: la Abadía de san Pedro, donde está enterrado San Ruperto. Al lado, está la iglesia gótica franciscana.

Festspielhaus: como dije anteriormente, toda Salzburgo es música. De un modo u otro, los más famosos compositores se sienten en sus rocas, como ocurre en este lugar, que traducido significa, Sala de Festivales. Está cerca de la plaza Toscaninihof. Allí veréis un auditorio que está excavado en las rocas y que consta de varios teatros. Es más una curiosidad que hay que visitar en vuestro paseo por el casco histórico. Eso sí, teniendo en cuenta que poco a poco hemos ido subiendo, desde aquí alcanzaremos a tener unas vistas muy bonita de Salzburgo.

Getreidegasse: una vez bajemos desde la Festspielhaus, pasaremos por la plaza de Herbet von Karajan, por la Kollegienkirche y por la iglesia de St. Balsius, antes de desembocar en esta calle que es la más comercial de la ciudad. Aquí podréis realizar las compras más típicas de Salzburgo… y no olvidéis los chocolates.

La casa natal de Mozart, está en el nº 9 de la calle. Hoy es un museo en conmemoración del genial músico.

Steingasse. La Getreidegasse nos llevará de vuelta prácticamente a la Mozartzplatz. Cerca está la Steingasse, una calle que va casi paralela al río, y que tiene el detalle de que en una de sus casas, en el nº 9, nació Josef Mohr, el que compuso el célebre villancico, Noche de Paz.

Los jardínes Mirabell. Cruzaremos el puente que nos lleva al otro lado del río. Por una calle perpendicular a la Linzergrasse (una de las principales y más amplias de la ciudad), llegaremos hasta los jardines. Daros un buen rato para pasear por ellos, porque son jardines de diseños, como antaño veíamos en películas dedicadas a las grandes casas reales francesas o austríacas, con grandes setos, parterres de flores, y senderos de naranjos, todo perfectamente milimetrado. Al fondo de los jardines se encuentra el Palacio Mirabell. No dejéis de ver la escalera del Ángel, una maravilla arquitectónica (quizás demasiado recargada) toda llena de cupidos. Esa escalera conduce al salón de Mármol, donde nos podremos imaginar las bodas que antes se celebraban allí, con aquellos banquetes y esos valses que bailaban los nobles. También en los jardines está el famoso Marionetten Theatre.

Fortaleza Hohensalzburg. la dejo para el final, no por el recorrido, que deberéis incluir cuando estéis cerca del cementerio de San Pedro del que os hablé antes (pues se sube en funicular, y la parada está allí), sino por su importancia. Es la principal visita de Salzburgo. Un impresionante castillo, el más grande de centroeuropa, que domina a la ciudad desde sus alturas. Fue levantando en el año 1077 por el arzobispo de Salzburgo, y su visita guiada dura unos 40 minutos. Una curiosidad: muy cerca, ya fuera del castillo, se encuentra el convento Nonnberg. Probablemente no os sonará, pero si os digo  que es el convento que salía en Sonrisas y Lágrimas.. ¿ a que recordáis cómo es?

Excursiones desde Salzburgo

Todo el recorrido anterior lo podéis hacer en un par de días, pero como os decía, os aconsejo que paséis unos días más para realizar algunas excursiones en los alrededores. De ella ya os hablamos en el apartado correspondiente, en el menú de la izquierda, pero dejadme sólo mencionaros un par de ellas que yo croe que no hay que perderse: la ruta de Sonrisas y Lágrimas, por la curiosidad y por los paisajes que veréis, y la visita a Berchtesgaden, en plenos Alpes alemanes.

Vida nocturna en Salzburgo

Ninguna. Así de rotundo. Llegando las 10 de la noche las calles son muy solitarias, tanto que si queréis cenar al horario que estamos acostumbrados, no podréis hacerlo, así que procurad vuestro restaurante antes de las 9 de la noche.

Hay algunas discotecas y bares, como Chez Roland, uno de los más de moda, o Flip, o como la discoteca Seven, para jóvenes, o Half Moon, para todas las edades. Además hay un casino que tiene unas magníficas vistas de Salzburgo.

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– Más información: turismo en Salzburgo

Alojamiento

Aunque yo elegí dormir en un hotel cerca de los jardines Miravell, encontraréis alojamiento en diferentes zonas de la ciudad más céntricas. Aquí podréis encontrar y reservar vuestra habitación: hoteles en Salzburgo

Recomendaciones

– Procurad llevar ropa de abrigo, porque por la noche el relente que hace es muy fuerte, y seguro que os helaréis.

– Por temperatura, la mejor época es en verano, pero si váis en julio y agosto, la ciudad está repleta, y una de las cosas que más me gustó de salzburgo fue su tranquilidd para pasar por ella.

– Os recomiendo por eso, la primavera o el otoño. Yo, personalmente, cambio un poco de más frío por tener un poco de tranquilidad.

– Una gran parte de los monumentos e iglesias son gratuitos.

– No os hará falta tomar transportes porque la ciudad es muy cómoda de pasear. No tiene pérdida, y además resulta muy agradable andar entre edificios de otras épocas.

– Si tenéis tiempo, id a algún concierto de música clásica en alguna de las iglesias. En buena temporada hay conciertos casi todos los días.

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